• 240 ml de cerveza negra (Guiness) 200 gr de mantequilla 100 gr de cacao en polvo (tipo Valor) 280 gr de harina 380 gr de azúcar 200 gr de crème fraîche (nata fresca) 2 huevos 1'5 cucharaditas de bicarbonato una pizca de sal

Que estres… que estres… si tenemos poca faena nos quejamos, y si tenemos mucha también eh??? como somos… Yo estoy pasando unas semanas de mucho trabajo, además del curso que estoy haciendo todas las mañanas ahora se me han juntado encargos con cumples muy importantes (pronto veréis a qué me refiero) y no paro ni un segundo… Por el momento hoy os enseño la tarta de cumpleaños que le he hecho a mi hermano, 31 añazos ya que cumple el peque… Y aprovechando el reto de twitter de esta quincena le he preparado una Tarta de Cerveza Negra con chocolate cubierta con ganaché de chocolate blanco. La verdad es que nunca había probado esta combinación y me ha encantado!!!! queda tipo bizcocho pero extra jugoso y tierno. Aquí se han rifado las sobras, todos las querían… que gustazo!!!

Vale vamos con la recetilla… Ponemos la cerveza negra y la mantequilla a fuego medio (porque he hecho la tarta a las 9 de la mañana pero que ganitas de tomarme el resto de la cervecita;)), cuando se derrita lo quitamos del fuergo y añadimos el cacao y dejamos que se enfrie. Yo la harina y el cacao lo tamizo siempre. Por otro lado batimos los huevos con la nata fresca y reservamos. Mezclamos la harina, el azucar, la sal y el bicarbonato. Mientras hacemos todo esto ya se habrá enfriado la mezcla de cerveza, mantequilla y cacao, así que le añadimos el batido de huevos con nata fresca y mezclamos bien. Esta mezcla se la ponemos al bol de la harina y mezclamos con varillas, no hace falta que sea eléctricas porque la combinación no espesa nada y es muy fácil de dejar homogénea a mano.

Engrasamos un bol, el que queramos, si es pequeño tiene que ser profundo y si es a partir de 28cm el alto ya no importa tanto. Yo os recomiendo usar uno que de profundidad al bizcocho porque merece la pena comerlo un poco húmedo. Horno a 180º unos 40 minutos, como siempre depende de vuestro horno (yo lo tuve 43 minutos), a partir de los 38 minutos váis abriendo y pinchando, cuando salga el palillo mojado pero no manchado (vamos que no esté crudo), lo quitáis. Dejáis enfriar un poco en el bol y desmoldáis en una rejilla.

Un ratito antes de comer hice la ganaché porque no me interesaba que se quedase espesa… Puse la nata a hervir, retiré y mezclé el chocolate blanco hasta que se deshizo. Lo puse por encima del bizcocho y al servirlo pasé la tarta a un plato y la ganaché a una salsera, así cada uno se ponía más si quería. Aunque os digo que el bizcocho es tan jugoso que la ganaché sobró…

Parece complicado pero es un bizcocho de una elaboración sencillísima y que queda espectacular. Igual le habría puesto más cerveza, para la próxima ya lo sé…

Espero que os guste.

Ana.