Cuando mis amigos me dijeron que querían que les preparase la tarta para la celebración del bautizo de su princesa Inés me emocioné muchísimo!!!! es un evento muy importante para la familia y me pareció un gesto precioso que me encargasen algo tan especial.

Cuando se acercaba la fecha reconozco que cada vez estaba más nerviosa… Mi primera tarta de varios pisos!!!!! me saldría bien la decoración???? qué hago??? cómo la decoro???? aaaaaaaarrrrrggggg…

La mami me dijo que la tarta no fuese muy dulce, así que decidí hacer los tres pisos diferentes pero intentando que no fuesen chocolate power… Así que la base la hice de bizcocho de chocolate amargo con mermelada de albaricoque, el segundo piso de bizcocho de vainilla con relleno de Swees Merengue Buttercream con aroma de vainilla, y el piso de arriba me decidí por bizcocho de vainilla y bizcocho de toblenore (no queda nada empalagoso, os lo recomiendo) y el relleno de vainilla igual que el segundo piso. Cubrí la tarta con el mismo merengue de vainilla para darle suavidad al bizcocho y que el fondant no se peque mucho al bizcocho para la gente que se lo quiere retirar.

Bueno, pues allá vamos, a por la decoración!!!! aun no sabía ni lo que iba a salir.. es lo que más me gusta y a la vez lo que me pone más nerviosa… cuando me siento delante de la tarta empiezan a venirme ideas a la cabeza y la cosa empieza a fluir. OK color base blanco y dos tonos de rosa… perfecto… y algo fino… mariposas y estrellas… listo… Y en la cumbre del pastel??? muñeco?? cigüeña?? bebé??? el bebé en una estrella??? en una flor??? en una nube??? Después de un buen rato de deliberar con la tarta decidí hacer el bebé en una nube y decorar con efecto perla y purpurina en las estrellas.

No os podéis imaginar lo bien que duermo cuando acabo una tarta así (que suele ser de madrugada) y la veo tan bonita…

A los papis les encantó y en el restaurante se asombraron al verla. Y lo más bonito es que cuando Inés sea mayor seré parte de este recuerdo…

Abrazos azucarados.